“Tornado Alley”, el callejón de los tornados

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El tornado es una violenta columna de aire en rotación que cuelga de una tormenta y que en forma de embudo toca tierra. Su formación requiere condiciones de gran inestabilidad, favorables a la formación de nubes convectivas muy potentes (supercélula). Si bien se pueden formar en cualquier momento del día, la mayoría ocurren durante la tarde y la noche aprovechando calor de tierra almacenada durante el día. Como en toda tormenta fuerte, aparte de los tornados, también se registran fuertes aguaceros, tormentas con gran cantidad de descargas e incluso granizo

Los tornados no se limitan a una zona concreta del planeta, se pueden dar en todos los continentes excepto la Antártida. Los más frecuentes se dan en latitudes medias, entre los 30º y los 50º de los dos hemisferios, como es el caso del norte de Europa, Asia occidental, China, Japón, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica y la Argentina.

La escala Fujita (EF)

Los vientos que conlleva un tornado pueden superar los 400 km / h. En promedio, avanzan a unos 50 km / h y pueden tener una anchura de un kilómetro y medio. Según la fuerza destructiva, se catalogan con la escala de Fujita, dividida en 6 peldaños:

EF0. Daños ligeros: vientos estimados de 60 a 117 km / h.
EF1. Daños moderados: vientos estimados de 117 a 181 km / h
EF2. Daños considerables: vientos estimados de 181 a 250 km / h
EF3. Daños graves: vientos estimados de 250 a 320 km / h
EF4. Daños devastadores: vientos estimados de 320 a 420 km / h
EF5. Daños extremadamente destructivos: vientos estimados de 420 a 520 km / h
EF6. Daños inconcebibles: vientos superiores a los 520 km / h

Los tornados de categoría F0 y F1 se consideran débiles. F2 y F3, fuertes, y los F4 y F5, violentos. Los débiles pueden romper ramas y levantar tejas. Los fuertes pueden despegar tejados, arrancar árboles, destruir caravanas, hacer volcar trenes y levantar vehículos pesados. Los violentos destruyen casas enteras, deforman edificios altos y pueden convertir un coche en un proyectil gigante. Los daños que provocan son catastróficos: se conocen casos de tornados de máxima categoría que han durado horas y se han desplazado más de 150 kilómetros. La categoría de un tornado se asigna una vez el Servicio Meteorológico Nacional de EE.UU. ha inspeccionado los daños causados.

La zona más propensa a la formación de tornados es un pasillo situado en el centro de Estados Unidos. El corredor abarca 10 estados, desde Texas hasta Nebraska, pasando por Kansas, Oklahoma, Colorado, Iowa, Illinois, Indiana, Missouri y Arkansas.

El territorio que abarca el corredor está expuesto a situaciones que mezclan aire frío y seco en altura, procedente de Canadá, aire cálido y húmedo del Golfo de México y aire cálido y seco del desierto de Sonora. Estas condiciones implican gran inestabilidad y favorecen la formación de grandes nubes convectivas (supercélula). El resultado son grandes tormentas acompañadas de mangueras, descargas eléctricas y granizo.

La primavera es la época de mayor frecuencia, aunque los tornados son posibles en cualquier época del año. Según los datos climáticos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), la media de tornados en Estados Unidos asciende a unos 1.000 al año. Texas, con una media de 155, y Kansas, con 96, son los territorios más afectados.

Florida

Además de los estados comprendidos en el callejón y las zonas adyacentes, hay otro territorio con alta actividad de tornados: el Estado de Florida. Esta península del sureste del país recibe un gran número de tormentas, tanto fenómenos convectivos normales como tormentas tropicales o huracanes. En este caso, los tornados asociados, o las mangueras marinas, no son tan intensos como los que se generan en las grandes llanuras del interior. La media anual sube a 66

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